La vivienda se encuentra en la séptima planta de una finca clásica de los años veinte, con gran encanto arquitectónico y elementos originales bien conservados. El edificio dispone de portero físico, ascensor de jaula y escalera de servicio.
El piso es completamente exterior y goza de orientación sur, lo que garantiza una extraordinaria luminosidad durante todo el día y unas vistas despejadas y privadas. Destacan sus techos de tres metros de altura con molduras originales, que aportan carácter y elegancia a los espacios.
La distribución actual se compone de tres dormitorios, comedor independiente, cocina con despensa y tres baños. La vivienda cuenta además con dos balcones o terrazas actualmente cubiertas, con posibilidad de recuperación, que aportan un atractivo espacio exterior.
La propiedad incluye plaza de garaje (PAR) y trastero.
Ubicado en un entorno señorial, rodeado de edificios históricos, embajadas y una amplia oferta de comercios y restauración, con excelente conexión con el centro de la ciudad y otras zonas clave de Madrid.