La vivienda, situada en la última planta de un edificio señorial representativo en Recoletos, destaca por su carácter clásico, portal elegante y excelente comunidad. Su orientación oeste proporciona luminosidad durante todo el día y privacidad absoluta, mientras que la amplia terraza de 48 m² permite disfrutar de espacios exteriores únicos con vistas despejadas.
El inmueble incluye trastero y ofrece un gran potencial de reforma premium, maximizando su valor y atractivo. La combinación de ubicación prime, características singulares y posibilidades de personalización asegura una inversión sólida, con alta rentabilidad, baja vacancia y un valor de reventa elevado en una de las zonas más prestigiosas de Madrid.